2020, horizonte de despegue del vehículo eléctrico

El pasado 26 de mayo de 2016, Estrategias de Inversión reunión en el edificio de La Bolsa de Madrid a un grupo de expertos en movilidad eléctrica y fondos de inversión para analizar en una mesa redonda el presente y futuro del vehículo eléctrico y su repercusión en los mercados.

Como invitados estuvieron presentes, entre otros, el Director Gerente de AEDIVE, Arturo Pérez de Lucia, y representantes de empresas asociadas como Juan Luis Plá, vicepresidente de la asociación que acudió al evento en calidad de Director de Relaciones Institucionales de Nissan; Elena Bernárdez, responsable de comercialización de movilidad eléctrica de Endesa; Ricardo de Lombas, responsable de vehículo eléctrico de PSA Group; Joan Pallisé, responsable de vehículo eléctrico en Circutor; Joaquín Chacón, CEO de Albufera Energy Storage; Ricardo Olalla, Director de Desarrollo de Negocio de Bosch España; Damián Martín, Director de Movilidad Eléctrica de Cooltra Motors, y miembros de la Consultora S&F Consultants, brazo técnico de AEDIVE y patrocinadores de la mesa redonda, en las personas de Mar García Ramos, socia de la firma, y Donia Razazi, director de la oficina de Madrid.

Entre las conclusiones de la mesa destacó la idea de que en 2020 se podría contemplar una industria del vehñiculo eléctrico completamente desarrollada, si bien quedan por superar algunos de los retos como la autonomía de la batería, una mejora de las infraestructuras y un apoyo decidido y coordinado por parte de las administraciones para conseguir un incremento de la demanda.

Los objetivos de la legislación son claros: llegar a 2020 con una cuota de vehículos eléctricos del 20%. El sector se muestra optimista aunque hay distintas opiniones entre los que creen que en 2018 llegará el punto de inflexión -como apuntaba Pérez de Lucia, quien destacaba que ya hay vehículos a precios razonables con entre 200 y 300 km de autonomía y una gama de híbridos enchufables que eliminan la barrera de la autonomía en las largas distancias- y aquellos que creen que habrá que extender diez años más el plazo para poder ver el desarrollo total de la industria en este ámbito.

Desde AEDIVE, Pérez de Lucia destacó la urgente necesidad de renovar con vehículos cero emisiones un parque automovilístico obsoleto como el que tiene España, donde el 90% de los accidentes mortales en carretera están asociados a vehículos de más de 14 años.

Desde un punto de vista industrial, Ricardo Olalla prefiere hablar de vehículo electrificado “y ahí nuestro escenario es que para 2020 el 10% del parque sea vehículo electrificado, del que un 2-3% será eléctrico puro. Mientras que en Europa vemos más o menos un 20% electrificado del que 1/3 pudiera ser eléctrico puro, otro enchufable y el resto, híbrido normal”. Una previsiones que son incluso conservadoras, como explica este experto, teniendo en cuenta el cambio en la regulación.

España es un país destacado a nivel industrial en lo que a movilidad eléctrica se refiere, con fabricas de furgonetas, camiones ligeros y quads en Cataluña, Galicia, Castilla la Mancha y Murcia, autobuses eléctricos en el País Vasco; motos y scooters en Cataluña principalmente y puntos de recarga en diversas regiones españolas como Cataluña, Navarra, País Vasco, Madrid y Valencia, que exportan a todo el mundo además de vender en el mercado nacional.

A nive de demanda, las estadísticas son claras: “El 37,4% de los españoles está de acuerdo con la motorización eléctrica en contraposición del 26,7% de los europeos. Esto es importante pues estamos en un momento lento de desarrollo en el que España puede tomar la delantera”, reconoce Mar García Ramos, de S&F Consultants.

DEMANDA
Un negocio – disruptivo o no, aquí también hay diversidad de opiniones – en el que lo importante será la modificación del consumo de los usuarios. Aunque algunos hablan del factor emocional, aludiendo a que la contaminación mata a más de 12 millones de personas al año, lo cierto es que otros se muestran algo más escépticos pues “el primer motivo para comprar un coche es la línea estética y el segundo, el precio. La contaminación medioambiental no está ni entre las diez primeras”, explica Ricardo de Lombas, de PSA Group.

En este sentido, las ciudades serán las grandes beneficiadas y “cuando éstas apuesten de forma decidida por ello, será fundamental para conseguir que la gente vea que esto funciona de manera eficaz y eficiente energéticamente”, explica Juan Luis Plá, de Nissan Iberia, por su parte.

TECNOLOGÍA
Es por eso que uno de los factores clave será el desarrollo tecnológico, centrado principalmente en una mayor autonomía de la batería. Al final, “es el componente más relevante, no sólo a nivel de prestaciones sino a nivel de costes”, explica Joaquín Chacón, de Albufera Energy Storage, quien reconoce que en este segmento se barajan “8-10 años necesarios para desarrollar la parte más química de la batería”, lo que hace factible a su juicio 2040 como año clave para el pleno desarrollo de este mercado.

Damián Martín, de Cooltra Motos, señala sin embargo que en lo que atañe a las dos ruedas, el vehículo eléctrico ya es una tecnología madura a nivel de producto, con unas autonomías que cumplen los requerimientos del mercado.

INFRAESTRUCTURAS
Elena Bernárdez, de Endesa, admite que la energía “no será un problema. De hecho, si el 10% del parque automovilístico fuera eléctrico, subiría un 2% la demanda eléctrica, con lo que no es un problema de generación”.

Sin embargo esta experta habla de autonomía, precio y falta de infraestructura como tres de las variables por las que ahora el usuario no se pasa al vehículo eléctrico. En el momento en que se consiga la autonomía, el precio dejará de ser un factor determinante pero la gente “quiere ver puntos de recarga para poder comprarse el coche, aunque luego no los use”.

Joan Pallisé, de Circutor, destacó que 1.000 vehículos recorriendo 10.000 Km al año supondría desplazar de la balanza de pagos 10.000 barriles de petróleo que dejaría de comprar. “En España tenemos una gran cantidad de centrales eléctricas de ciclo combinado que están paradas. Para que 1 coche eléctrico funcione un año, tendríamos que poner a funcionar tres horas una de estas centrales y, si vamos a energía renovable, serían necesarias 30 horas, que nos darían energía suficiente para que funcionen un año”.

Una mejor fiscalidad y gestión en las ayudas, con exención de impuestos; coordinación en torno a una política nacional de impulso a este mercado; una alineación de las políticas regionales y locales y un desarrollo de infraestructuras públicas junto con un esfuerzo promocional por parte de las empresas son algunos de los hitos que permitirán un crecimiento importante de la movilidad cero emisiones.