Por qué el 2020 será el año en el que todo cambie para la movilidad eléctrica

Por qué el 2020 será el año en el que todo cambie para la movilidad eléctrica
Entrevista a Arturo Pérez de Lucia, Gerente de AEDIVE, para Híbridos y Eléctricos

 

Hay un mantra recurrente en la Automoción, que dice que el sector va a evolucionar en los próximos cinco años tanto o más de lo que lo ha hecho en los últimos cincuenta. No está desencaminada la predicción, como tampoco lo está otra que se ciñe a la movilidad eléctrica y es que, a partir de 2020, este mercado va a experimentar un despegue como no se había visto hasta ahora.

Las ventas de turismos eléctricos puros siguen subiendo y en el pasado mes de septiembre se incrementaron un 111% en todo el año, hasta alcanzar las 7.470 unidades. Solo en el mes de septiembre crecieron un 63%, con un total de 795 unidades matriculadas.

Es cierto que, a pesar de lo llamativo de las variaciones, las matriculaciones de eléctricos apenas representan el 0,9% de las matriculaciones totales de turismos, pero existen diversos factores que están poniendo los mimbres para que la movilidad eléctrica dispare sus cuotas de mercado tanto en España como en el resto de Europa a partir del próximo enero. Estos son algunos a tener en cuenta:

Nuevas medidas europeas de emisiones de CO2

La legislación comunitaria establece que el 95% de todos los vehículos que matricule cada fabricante en Europa en 2020 deberá emitir de media 95 g de CO2 por kilómetro en vez de los 130 g de CO2 actuales; a partir del 2021 será el 100% de los vehículos matriculados y en años sucesivos, esa media se irá reduciendo hasta los 65 g/CO2 en 2030. Ello va a suponer que el número de matriculaciones de vehículos eléctricos tendrá que incrementarse exponencialmente, ya que será la única opción para no sobrepasar esa media y evitar enfrentarse a multas que podrían ser millonarias, dado que por cada gramo adicional por encima de los 95 g/CO2, habrá de multiplicarse 95€ por la suma total de vehículos matriculados (salvo ese 5% de gracia en 2020).

El número de matriculaciones de vehículos eléctricos tendrá que incrementarse exponencialmente, ya que será la única opción para no sobrepasar los gramos de CO2 y evitar multas millonarias

Dicho de otro modo, un fabricante que en 2020 matricule 100.000 vehículos podrá reducirse un 5% del total para hacer el cálculo (a partir de 2021 ya no), lo que significa 95.000 unidades que si sobrepasan la media en tan solo 1 g/CO2 (esto es, que su media sea de 96 g/CO2), implicaría tener que pagar una multa de 9.025.000 €. Resultado de multiplicar 95€ por 95.000 vehículos.

Por contra, un vehículo eléctrico produce 0 emisiones de CO2, lo que en términos económicos para cada fabricante supone una suma en positivo de 9.025 € por unidad matriculada (95€ x 95 g/CO2).

El fin de la ansiedad de autonomía

Los proyectos ya ejecutados más los que se están llevando a cabo y los que se implementarán en breve por parte de los operadores de recarga nos llevan a concluir que en España existirá, entre finales de 2019 y principios de 2020, una red básica de puntos de recarga rápida con distancias entre los 100 y los 150 kilómetros que permitan eliminar el problema de la ansiedad de autonomía para poder viajar con los modelos  eléctricos que ofrece el mercado hoy en día y que cuentan con autonomías entre los 200 y los más de 400 kilómetros, más allá de las marcas Premium.

En España existirá, entre finales de 2019 y principios de 2020, una red básica de puntos de recarga rápida con distancias entre los 100 y los 150 kilómetros

Aun así, quedan retos importantes en este sentido, como la necesaria actuación de la Administración central para dar respuesta al excesivo coste del término de potencia, que en la recarga rápida supone que un punto de carga de 50 kW implique unos costes fijos de 4.800 € anuales por dicho término, aparte del coste de mantenimiento, que es otro tanto al año. El otro reto es la necesidad de derribar las barreras administrativas para los permisos municipales necesarios y tramitaciones con los ayuntamientos de turno, que en ocasiones desconocen la normativa, en otras no saben cómo canalizar la documentación e incluso, dejan aparcados los permisos por anteponer otras prioridades en su gestión, generando retrasos innecesarios y gravosos, que además ralentizan el desarrollo de la movilidad eléctrica en su área de influencia sin necesidad alguna.

El despliegue de infraestructuras de recarga de oportunidad en el sector terciario, en potencias bajas y hasta los 22 kW, es otro de los segmentos de la infraestructura de recarga que ofrecen un soporte adicional a la recarga rápida y que está creciendo de forma exponencial desde que se logró superar la barrera de la figura del gestor de carga recogida en el RD 647/2011 ya derogado.

La principal recarga de los vehículos eléctricos es la vinculada, esto es, la que se hace en el hogar o en el lugar de trabajo, y es en este segmento donde quedan retos también por superar, algunos por falta de información, ya que existen administradores de fincas y presidentes de comunidades que aún desconocen que el propietario que quiera instalarse un punto de carga en su plaza de parking solo precisa anunciarlo; otras son administrativas, ya que en algunos casos, el propietario de una vivienda tiene la plaza de parking en otra medianera dentro del mismo edificio, pero ello supone que ha de solicitar permiso a los propietarios de dicha medianera y suele llevar a conflictos y negativas. Y en el peor de los casos, el diseño del edificio o su edad hace entre difícil e imposible que un propietario de vehículo eléctrico pueda instalarse un punto de carga en su plaza de parking debido a al coste desorbitado de tener que tirar cable del cuarto de contadores a su plaza.

En cualquier caso, el mercado está siendo consciente de que la carga vinculada necesita soluciones para aquellos propietarios que no disponen de plaza de parking propia y por ello, el sector del aparcamiento está empezando a invertir importantes sumas para disponer en sus plazas de puntos de recarga que por el día den servicio de rotación a los usuarios que aparcan temporalmente para hacer trámites y gestiones, y por la noche sirvan para abonados que quieran dejar sus vehículos eléctricos durmiendo y recargando.

La carga vinculada, que se hace en el hogar o en el lugar de trabajo, necesita soluciones para aquellos propietarios que no disponen de plaza de parking propia

Nuevos modelos de vehículos eléctricos

En los próximos meses, el portafolio de vehículos eléctricos disponibles en el mercado de la compraventa experimentará un crecimiento considerable, con la llegada de muchos modelos que ya se encuentran disponibles, a punto de comercializarse o en sus últimas etapas de desarrollo, y que ofrecerán autonomías entre los 200 y los más de 400 kilómetros, para toda clase de públicos.

Así, un repaso de lo más novedoso nos lleva al Mercedes-Benz EQC, MG ZS EV; la segunda generación del Renault Zoe Z.E. 50, el Audi e-tron Sportback, el Porsche Taycan, la segunda generación del Hyundai Ioniq, los modelos repotenciados del Nissan Leaf y el Kia Soul; el MINI SE eléctrico; el Polestar 2 de Volvo y el XC40 eléctrico de la misma marca; el DS 3 Crossback E-Tense, el Peugeot e-208 y el Opel Corsa-e, los tres del Grupo PSA, que además ya ha anunciado que sus tres fábricas españolas en Vigo, Zaragoza y Madrid fabricarán a partir de 2020 vehículos 100% eléctricos; el Seat Mii electric y el Seat el-Born; el Volkswagen ID.3; el Audi Q4 e-tron; el Nissan IMx concept; el Skoda Citigo-e iV y el Vision E de la misma marca; el Fiat 500-e; los nuevos BMW iX3, el coupé BMW i4 y el renovado i3 con batería de 120 Ah y 42,2 kWh; el Jaguar i-XJ basado en la nueva plataforma MLA con la que se fabricarán los nuevos eléctricos de la firma británica; el SUV Ford Mach E; el Mazda e-TPV; el Tesla Model Y o el El Rivian R1T son un botón de muestra de los modelos que acaban de llegar o lo harán a lo largo del 2020.

No obstante, resulta imprescindible que el Gobierno lleve a cabo las reformas legislativas e inversiones necesarias que ayuden a los fabricantes de vehículos a producir y vender más vehículos eléctricos si se quiere llegar a los objetivos planteados de cinco millones de unidades matriculadas de cara al 2030 pues hasta el momento, existe un desencuentro entre las millonarias inversiones de los industriales y las esperadas ayudas del Estado, más allá de establecer objetivos ambiciosos.

Resulta imprescindible que el Gobierno lleve a cabo las reformas legislativas e inversiones necesarias que ayuden a los fabricantes de vehículos a producir y vender más vehículos eléctricos

Las ciudades reaccionan

El Gobierno ha dado luz verde al cierre al tráfico del centro de las ciudades de más de 50.000 habitantes a partir de 2023 mediante el establecimiento de zonas de bajas emisiones y la limitación del acceso a los vehículos más contaminantes.

Por lo pronto, la ciudad de Madrid acaba de presentar su plan 360, un desarrollo de Madrid Central que incluye entre otras medidas novedosas la construcción de aparcamientos disuasorios, la peatonalización de calles como Hortaleza y Fuencarral o el lanzamiento de autobuses eléctricos gratuitos en Centro, y también lo ha hecho Barcelona con otro plan de restricciones al tráfico en un área de más de 95 km2, 20 veces mayor que Madrid Central, donde no se permitirá circular a los vehículos más contaminantes los días laborables de 07:00 h a 20:00 h a partir del 1 de enero de 2020.

Sin duda quedan más retos por superar, pero la década del 2020 al 2030 se presenta muy prometedora para la descarbonización del transporte y el desarrollo de la movilidad eléctrica, no solo por su aportación como instrumento de sostenibilidad medioambiental, sino también de eficiencia energética en el impulso de las energías renovables la generación distribuida, el almacenamiento energético y el autoconsumo.

La década del 2020 al 2030 se presenta muy prometedora para la descarbonización del transporte y el desarrollo de la movilidad eléctrica

Para ello, quedan pendientes las reformas fiscales verdes necesarias para cumplir dichos objetivos, que pongan el foco en el criterio de quien contamina, paga; un plan de incentivos a la industria que la ayude a esa transformación que permita seguir abanderando en España el mercado de automoción a nivel europeo e internacional y otras medidas de sensibilización, de ejemplaridad por parte de las administraciones públicas en la transformación de sus flotas y en la asunción de las riendas para atraer inversión e industria, generar polos de innovación, atracción de talento y en definitiva, promover la creación de puestos de trabajo estables y de calidad y un incremento del producto interior bruto en lo que se denomina la nueva Automoción, donde compañías energéticas, empresas eléctricas, fabricantes de infraestructuras de recarga y otros sectores asociados se incorporan con la llegada del vehículo eléctrico.

Con la llegada del vehículo eléctrico se incorporan a la nueva Automoción compañías energéticas, empresas eléctricas, fabricantes de infraestructuras de recarga y otros sectores asociados