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Silence lanza la primera moto con batería extraíble y pago por uso de Europa

La marca española ya comercializa sus vehículos eléctricos sin que el cliente tenga que adquirir la batería, el componente que más encarece el precio final.

Gracias a este innovador sistema, el coste de adquisición de las motos eléctricas Silence será más de 1.000 euros inferior a sus equivalentes de gasolina.

La Silence S01, el modelo eléctrico líder de ventas en 2021, está disponible por solo 2.750 euros (Plan Moves III incluido) más la suscripción de 15 euros mensuales por la batería.

Con este formato, los usuarios podrán sustituir, además, la batería por otra cargada en los puntos de intercambio que la compañía está implantando ya en Barcelona y que desplegará por toda su red de ventas próximamente.

Silence vuelve a romper moldes y a adelantarse al futuro. La marca española ha iniciado oficialmente la comercialización de sus motos eléctricas con un método de pago por uso de la batería mediante suscripción. Se trata de un modelo de negocio pionero en el sector de las dos ruedas –el primero que se pone en marcha en Europa– que permite reducir el precio de adquisición del vehículo por parte del cliente y adecuarlo a la utilización que haga del mismo.

Hasta ahora, la industria de la automoción y de la moto han comercializado sus productos de forma íntegra. A partir de este momento, se abre un nuevo camino: adquirir la motocicleta por un lado, que será propiedad del comprador, mientras que la batería seguirá siendo de Silence.

De este modo, el público podrá disfrutar de todas las ventajas de una Silence, pero por menos de lo que cuesta un modelo de gasolina equivalente desde el primer momento. Por ejemplo, la Silence S01 –la moto eléctrica más vendida en España en 2021– con el programa Battery as a Service (BaaS) y el descuento de 1.100 euros del Plan Moves III solo costará 2.750 euros (más de 1.000 euros por debajo que una de combustión equiparable). A este precio, solo hay que añadir la cuota de suscripción de 15 euros mensuales, que incluye dos ciclos de carga completos al mes (lo que permite recorrer unos 200 kilómetros). Cada ciclo de carga adicional tendrá un coste de 5 euros.

“Queremos competir con las motos más exitosas de combustión y ahora, por primera vez, lo podemos hacer con un precio inferior. Además, en Silence queríamos tener un sistema que ahorrara al usuario el tiempo de recarga. Hemos creado la gasolinera de un futuro que para nosotros ya es el presente, con la diferencia de que lo que se reposta no será gasolina, sino la propia batería”, explica Carlos Sotelo, CEO de Silence.

Carlos Ferreras, director comercial de Silence, asegura que “con el sistema de pago por uso bajo suscripción, esa barrera del precio desaparece para el cliente. Además, el usuario puede despreocuparse de la obsolescencia de la batería, porque siempre tendrá una en perfecto funcionamiento. Creemos que con este sistema nuestras ventas en España crecerán enormemente, pues competiremos directamente con los scooters de gasolina, que representan casi el 60% del mercado de la moto”.

La otra gran novedad que ya ha puesto en marcha Silence es el Battery Station. Los clientes que opten por el sistema de compra de la moto con la batería por suscripción podrán cambiarla cuando lo necesiten (generalmente cuando hayan consumido parte de la autonomía que proporciona un clico de carga). La operación es muy sencilla y rápida. Para ello, solo tendrán que dirigirse a los puntos de intercambio que la compañía está creando en España. El primero en estar operativo se encuentra en el centro de Barcelona, pero en los próximos meses se pondrán en marcha nuevos puntos en toda la red de distribución nacional de Silence. El siguiente será Madrid y, además de la propia red, contará con otros espacios públicos y privados, como será el caso de algunos aparcamientos públicos de B:SM, proyecto en el que se está trabajando.

“Tenemos previsto tener entre 5 y 10 intercambiadores de baterías tanto en Barcelona como en Madrid, dos áreas que concentran el 40% del mercado español de motocicletas. Estos puntos de recarga estarán inicialmente en concesionarios Silence, pero también estamos hablando con gasolineras y con otros emplazamientos privados y de titularidad municipal para repartir las localizaciones en distintas zonas”, asegura Pepe Martí, project manager Silence BaaS.

Según Ico Sotelo, director IT y responsable de conectividad de Silence, los clientes podrán gestionar las cargas y cambios de batería con la novedosa app my Silence: “Hemos desarrollado una aplicación con todas las funcionalidades necesarias para gestionar las recargas de la moto y los cambios de batería desde un teléfono móvil. Con ella, el usuario puede ver su consumo y dónde tiene la batería cargada más cercana para reservarla e ir a cambiarla. Estamos muy orgullosos de que toda la tecnología, el sistema de conectividad y el I+D se haya desarrollado en Barcelona por Silence”.