La movilidad eléctrica pisa el acelerador

La movilidad eléctrica pisa el acelerador
La descarbonización del transporte gana velocidad con el plan estatal y de las autoridades ferroviaria y portuaria

“Estamos viviendo la década de la movilidad eléctrica”, en palabras de Ricard Font, presidente de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Ya antes de los planes de recuperación económicos, la electrificación del transporte era una prioridad en las estrategias estatales como medida básica para frenar el calentamiento global, al ser uno de los principales sectores emisores de gases de efecto invernadero. Ahora, esa misma apuesta se ha redoblado.

Por tierra, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía española prevé el despliegue de más de 100.000 puntos de recarga de coches eléctricos antes del año 2023 (hoy no se llega a 7.000 puntos públicos). El objetivo es que España cuente con 250.000 vehículos eléctricos nuevos para ese año y alcanzar los cinco millones para el 2030. Esto implicará pasar de las actuales 10.000 matriculaciones anuales de coches eléctricos a 500.000 unidades para el 2030.

Desde arranque del año la venta de eléctricos crecen un 43%

De momento, las ventas de vehículos eléctricos están aguantando mejor la caída de la economía que los de motor de combustión, según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).

En cuanto al origen de estos vehículos, Arturo Pérez de Lucia, director general de Aedive, señala que “todavía tenemos un enorme reto para atraer nuevos modelos cero emisiones a las fábricas españolas”. También destaca la idoneidad de conseguir “la implantación de una fábrica de baterías” en el país.

El ya de por si electrificado transporte ferroviario también se está poniendo las pilas en materia energética. En un encuentro organizado por el Clúster de l’Energia Eficient de Catalunya (CEEC), Ricard Font señaló que “la energía que mueve los ferrocarriles de la Generalitat es, desde el año 2019, de origen 100% renovable”. El presidente de FGC explicó que la entidad está “promoviendo de manera especial” la energía solar, una apuesta lógica –a su parecer– por la gran cantidad de horas de luz que irradian Catalunya. El objetivo es que el 100% de la energía eléctrica de los ferrocarriles sea solar en el 2021, un porcentaje que este año será del 25%.

Ricard Font también aseguró que “el tren está cobrando un protagonismo especial”, ganando terreno al avión “en los trayectos de menos de tres horas porque el tren es más eficiente energéticamente”.

También el Port de Barcelona ha anunciado planes para reducir a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, con la meta de ser neutro en emisiones en el 2050. En línea con los demás puertos mundiales miembros de la World Ports Climate Action Program (WPCAP), el puerto barcelonés se ha comprometido a impulsar nuevas acciones para acelerar la reducción de emisiones en la industria marítima y la actividad portuaria.

Las propuestas giran en torno tres grandes ámbitos: la electrificación de los muelles, la promoción de combustibles cero emisiones y la implantación de energías renovables. Cabe destacar también la apuesta de la Autoritat Portuària de Barcelona por el ferrocarril. La institución ha anunciado la construcción de nuevas terminales y la ampliación y mejora de las existentes.

Aviones de hidrógeno

El constructor aeronáutico europeo Airbus trabaja en tres conceptos de aviones propulsados por hidrógeno, según declaraciones de su director ejecutivo, Guilleume Faury, en la web del diario Le Parisien. Airbus ambiciona ser “el primer fabricante” del sector en llevar al mercado esta tecnología de aviones sin huella de carbono.