La Comisión Europea subvencionará parte del proyecto de Little Energy para dar una segunda vida a las baterías de coches eléctricos

La Comisión Europea subvencionará parte del proyecto de Little Energy para dar una segunda vida a las baterías de coches eléctricos
Little es una de las dos únicas empresas españolas seleccionadas dentro del macroproyecto «Innovación Europea en Baterías», en el que la UE inyectará 2.900 millones de euros

La Comisión Europea ha dado luz verde a la ayuda pública de 2.900 millones de euros para el que será el segundo proyecto paneuropeo de investigación e innovación a lo largo de toda la cadena de valor de las baterías, y en el que participan empresas doce Estados miembros.

Little Energy, con su proyecto para la recuperación y reutilización de baterías de coches eléctricos, es una de las dos únicas empresas españolas que se beneficiarán de estas ayudas, como participantes en este macroproyecto, denominado «Innovación Europea en Baterías», y que pertenece a los proyectos llamados IPCEI, siglas en inglés de «Proyecto Importante de Interés Común Europeo».

Hace unas semanas, con motivo de la presentación de la Alianza Europea de Baterías, Little Electric Cars –empresa matriz de la que surgió la spin-out Little Electric Energy– superaba el anterior filtro. Ahora, con la aprobación de la Comisión Europea, llega el espaldarazo definitivo, al proyecto de Little, que se convierte en una de las dos únicas empresas españolas en conseguirlo.

El objetivo de este ambicioso proyecto de Little Energy, denominado Second Life Battery Packs, es recuperar las baterías de los coches eléctricos para crear nuevos battery packs (ESS) que se reutilizarán como sistemas de almacenamiento de energía en viviendas y pymes.

Para llevarlo a cabo, Little recuperará las baterías de los coches eléctricos, principalmente en plantas de desguace, y las analizará celda a celda. Las que estén en malas condiciones, se enviarán a empresas de reciclaje, mientras que las que se encuentren en buen estado, se reutilizarán para montar nuevos battery pack destinados al almacenamiento de electricidad.

“Cuando tenemos en casa un aparato eléctrico que usa pilas, por ejemplo, un coche teledirigido, y este se estropea, te deshaces del mismo, pero las baterías las extraes y te las quedas para darles otro uso. ¿Por qué no hacer lo mismo con los coches eléctricos?”, subrayan desde el equipo de desarrollo del negocio de Little Energy, con un ejemplo muy gráfico para entender el planteamiento.

El equipo, liderado por Rubén Blanco, CEO de Little Energy, está integrado también por Pablo Domínguez, José Manuel Valverde, Ramón Castro, Santiago Goris y Óscar Fernández.

Obras ya en marcha

Las obras de la planta donde se dará esta segunda vida a las baterías de los coches eléctricos ya están en marcha. La nave industrial se ubicará en el polígono de A Veigadaña, en Mos (Pontevedra), actualmente en fase de implementación.

En este nave, se recogerán las baterías procedentes de los recicladores del automóvil o de otras empresas relacionadas. Será allí donde profesionales previamente formados, analizarán una a una las celdas de cada battery pack, para desechar unas y recuperar las útiles para fabricar los ESS.

Según los cálculos del equipo de Little Energy, cada batería desechada mantiene entre el 60% y el 90% de su capacidad de almacenaje, razón por la que esta recuperación resulta todavía más interesante.

De esta forma, el proyecto da respuesta, además, a una de las grandes preocupaciones, a nivel medioambiental, sobre los coches eléctricos, que es la de la contaminación que puede acarrear el posterior almacenamiento de las baterías.

Inversores, más allá del dinero

Little Energy se encuentra también en plena fase de captación de inversores para este proyecto, cuyo futuro ya es incuestionable. En este sentido, cabe apuntar que hasta la fecha se desconoce la cuantía de las ayudas aprobadas ahora por la Comisión Europea que corresponderá a este proyecto, aunque se prevé que será muy importante.

Tras los trabajos previos, financiados con fondos propios de la empresa matriz Little Electric Cars, en estos momentos se estima necesaria una inversión inicial de entre tres y cinco millones de euros.

Según explica el CEO de Little Energy, Rubén Blanco, en estos momentos la empresa está abriendo las puertas a la inversión privada, pero “no se trata sólo de dinero, sino también, y sobre todo, de conocimiento, de valor añadido”, recalca. De hecho, la innovación es la clave en todo este proyecto, algo en lo que Little Energy, desde Little Electric Cars, cuenta con gran experiencia, también en colaboraciones con entidades como el CTAG o EnergyLab, entre otras.

Los citados 3 a 5 millones de euros será el coste de poner en marcha la línea piloto en este mismo 2021. A partir de ahí, según las estimaciones de mercado, se podría calcular la inversión requerida para la producción masiva de estos Sistemas de Almacenamiento de Energía (ESS), estimada para 2024.

Sin duda, para los grandes inversores privados es una gran oportunidad, avalada ahora por la propia Comisión Europea, así como por el propio mercado, donde el crecimiento exponencial del vehículo eléctrico es ya un hecho indiscutible y que, a medida que se apliquen en Europa nuevas políticas de reducción de emisiones de CO2, seguirá creciendo. “Invitamos desde aquí a los potenciales inversores interesados en el sector y realizar una inversión con futuro”, concluye Rubén Blanco.

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